Barranco del Sauce (bajo la lluvia)

El 11 de marzo de 2018 nos fuimos a Yunquera a hacer el Barranco del Sauce. El día anterior estuvimos en Arroyo Majales (Júzcar). Respecto a otros barrancos de la zona que con las últimas lluvias estaba cargados de agua, como Zarzalones, Aguilera o Jorox, en el Sauce se notaba la presencia del agua, pero esencialmente me lo encontré como cuando lo hice a principios de año.  En compensación, junto a las impresionantes vistas de la sierra, el hecho de que este cañón esté camuflado entre olivares y que vayas por el interior de un bosque de especies vegetales mediterráneas, se sumó una lluvia menuda que nos acompañó de forma intermitente. El nepreno no lo mojamos, pero nos protegió del frío y la humedad del ambiente… No se puede tener mejor equipo: Ángel, Carmen, Rafa, Rafa y Carlos.

 

Rafa comenzando <<su primer rapel>> en el Barranco del Sauce. ¡Puro entusiasmo!

La cabecera de este primer resalte de 20 metros, ofrece una vista espectacular del entorno del barranco y de la sierra de los alrededores. Está algo expuesta la salida, pero para instalar y la aproximación son muy cómodas.

Desde algunas cabeceras se tenía una vista clara y despejada…

Carlos en la cabecera de uno de los rapeles con mayor roce de la cuerda…

Marmitas vacías que un día tuvieron agua, antaño…

El lecho de este barranco es puro travertino… ¡Cuidado con las cuerdas!

A veces el grado de erosión del lecho de roca de este paisaje hace que las paredes por las que se desciende no sean regulares.

Las instalaciones, a veces aprovechan puentes de roca naturales…

Y a veces nos dieron un <<pequeño susto> al desprenderse uno de los puntos del puente de roca que sostenía la instalación. Nos pasó en el rapel del árbol…

Rafa en uno de los últimos resaltes, asegurado por Carmen…

Este tubo de 16 metros es uno de los rapeles más bonitos…

En este pasaje hubo nuestro segundo momento de tensión. Debido a las lluvias parte del lecho del barranco estaba inestable y hubo un desprendimiento de una roca en la que previamente había estado sentado sin asegurar. Mi compañero Ángel descubrió el posible siniestro y pudo provocar su caída en condiciones de seguridad para todos. Ojo! el lecho de este barranco es muy inestable…

La instalación está hecha sobre un anclaje natural de tronco de árbol que oscila un poco, y además ese árbol pronto no aguantará y habrá que buscar otra alternativa…

Primero una roca y finalmente se desciende por una rampa.

Con la vuelta a casa siempre sale el sol. ¡Hasta el próximo barranco!…

Agradezco a Ángel y Carlos por las fotos de esta reseña.

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