Barranco Risco Blanco (Sevilla)

El pasado 10 de junio realicé por tercera vez el Descenso del Cañón de Risco Blanco, situado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, en las inmediaciones de la localidad de Almadén de la Plata. Nuevamente lo hacía con mis compañeros del Grupo Plutón, como aquella hazaña de marzo, y con mis colegas cordobeses Rafa y Paco (de Montilla), pero en esta ocasión este singular paraje disponía de un caudal más amable que permitía un desarrollo de la actividad más relajado. Las pozas estaban con agua, pues a pesar de lo reducido del caudal, su lecho granítico hace que no se produzcan escapes. Además, tuvimos la suerte de que al estar las aguas tranquilas se veía el fondo en la mayoría de las pozas, marmitas y badinas y por ello se podían hacer saltos con seguridad y tomar nota de la configuración del fondo de las pozas para otras ocasiones en las que lo agitado del agua no permita vislumbrar el fondo. El agua tenía una temperatura muy agradable, incluso para meterse sin neopreno, como hizo mi compañero Ignacio, y aún estaba limpia. Las pozas están aguantando este año sin llegar a prudirse incluso en fechas posteriores a las de la realización de este descenso por lo que puede comprobarse de las reseñas de grupos y empresas de turismo activo que siguen ofertándolo.

Realizamos el descenso como otras veces con combinación de coches, lo cual implica una aproximación por el campo buscando el cauce del arroyo y una vez se llega al pie del mismo, hay que añadir una parte por el margen del caudal. En esta ocasión fue un poco tedioso por la calor propia de la sierra combinada con que la maleza había crecido y en mi caso me desorientó un poco.

Para los que vayáis, una vez que se pasa el primer paso agua (el segundo en el propio lecho del arroyo está roto por alguna crecida) hay que seguir en línea recta buscando el inicio del cañón, marcado por dos paredes de granito. Identificaremos este cabecera también por una pequeña badina previa en cuyo margen cercano a la cabecera podemos terminar de equiparnos:

En esta ocasión, esta badina tenía menos agua que de costumbre y es que el cañón no iba en carga precisamente…

Tras el remojón inicial (y muy agradable), llegamos al primer pasillo que no tenía apenas agua, pero que como el resto del lecho granítico resbalaba cantidad. Sobre todo hay que evitar las manchas negras de las rocas. Una vez superado este pasillo, llegamos al primer resalte. Para mí, la poza más bella y singular del barranco. Para mi sorpresa, al no tener agua corriente apenas, se veía perfectamente el fondo y pude realizar un salto con mayor libertad que otras veces, desde la piedra lateral derecha que en la siguiente foto queda en el margen derecho orográfico, justo a la derecha de los saltadores.

A continuación, viene lo que muchos hacen como tobogán, unos pocos saltando y los menos empleando la instalación del margen derecho orográfico. Si se hace el tobogán hay que tirarse por la parte por la que no suele caer el agua (por la izquierda orográfica), pues por donde trancurre el agua hay un par de resaltes con los que te puedes hacer daño. En esta ocasión, caía tan poca agua que pude asomarme al límite de la rampa y saltar hacia adelante en un salto sin ninguna dificultad (a penas un metro).

Bornes empleó la instalación del margen derecho orográfico, que ofrece una repisa cómoda para anclarse e iniciar el rápel, y desde la cual algunos están comenzando a saltar a la marmita de más abajo.

Una vez realizas este rapel, puedes realizar un salto de unos 5 mestros de altura a la badina situada en la parte izquierda, que a su vez da a acceso a la cabecera del rapel de salida de esta primera parte…

Una vez que realizas este descenso, y tras nadar los 25 metros de la badina posterior, queda por delante una caminata de 500 metros preferentemente por el margen izquierdo del cauce en la búsqueda del tramo inferior, para muchos uno de los más espectaculares de los existentes en los cañones y barrancos andaluces, gracias a la singular continuadad de un rapel de 12 metros (saltable por cierto), una marmita profunda y un rapel de 19 metros que lleva a una badina de 30 metros de longitud.

En esta ocasión, estaban muy tranquilas de agua y la mayoría del grupo salto el primera resalte. El siguiente, tras uperar la repisa y el pasamanos lo rapelamos todos. Este último, puede descenderse hasta que queden unos 4 ó 5 metros y desde ahí dar el salto, pues la profundidad de la badina, aún con poca agua corriente, así lo permite.

Agradezco a la empresa Montaña Viva, la cesión de las fotografías que forman parte de esta reseña. Son testimonio fiel del estado del barranco el día 10 de junio de 2017, pues coincidimos con ellos en este descenso.

2 thoughts on “Barranco Risco Blanco (Sevilla)

  1. Toni

    Hola Adrian, me ha parecido genial tu blog y lo tomare como referencia para realizar algunas de tus rutas.

    Aunque no tengo mucho tiempo para mis aficiones, estaba buscando una ruta de barranquismo cerca de Sevilla, me encontre con tu blog detallando esta ruta.
    No tenia muy claro si buscar una empresa organizadora o organizarlo con unos colegas y tenia algo de reparo al no conocer la ruta.

    Te buscare en facebook, Saludos
    Toni Castro

     
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    1. Adrián Macías Alegre

      Muchas gracias Toni. Este barranco lo he hecho tres veces. Calzadillas, el otro barranco de la provincia de Sevilla lo he hecho menos, pero no tiene complicación y en cambio son entornos muy bonitos e interesantes. Cualquier cosa que necesites, estamos en contacto. Gracias por seguir mi blog.

       
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