Garganta Verde (Cádiz)

El 26 de noviembre varios del Grupo Plutón y algunos amigos más estuvimos realizando el descenso deportivo de la Garganta Verde inferior en Zahara de la Sierra (Cádiz). Nos hizo un buen día. El camino de la aproximación de los coches estaba en pefecta condiciones. El caudal estaba muy tranquilo. Un habitual del descenso que llevaba un grupo de chavales nos dijo incluso que las pozas “estaban llenas de agua” y que por tanto “eran saltables”, aunque seguramente el las saltaría pero nosotros fuimos más comedidos rappelando lo que hizo falta, porque incluso entonces había menos agua que cuando fui a realizarla en febrero de este año. En cualquier caso, Garganta Verde nunca deja indiferente a nadie, siendo una experiencia que satisface a senderistas, amantes de las aves, barranquistas y exploradores de lo desconocido y lo recóndito.

Tras estacionar los coches en la entrada de la ruta de senderismo. Esperamos a que volvieran del parking 2, Mariano David y Ángel. Para realizar el descenso del tramo inferior de este barranco, hay que solicitar permiso a medio ambiente y el mismo comienza con una ruta de senderismo, casi en su totalidad descendente, que puede realizarse con independencia del barranco y la cual termina en el enclave geológico kárstico de “La Ermita”, antesala de la cabecera del cañón excavado en su primer tramo por el arroyo del Pinar (parte no siempre con agua corriente porque depende de las lluvias) y en cuya parte final se une la surgencia del arroyo Bocaleones. 

Por el camino se aprecian paredes de una verticalidad infinita y buitreras en los riscos…

Cuando llegas a La Ermita, previamente has tenido que abordar un recorrido de 200 metros por el mismo lecho del arroyo o por sus márgenes. En ese punto se respira ambiente de barranco y el nivel de humedad es ya considerable.

Formas caprichosas en La Ermita. En este caso el agua ha generado lo que parece un puño cerrado.

 

La Ermita es un lugar donde puedes vestirte y equiparte para comenzar la aventura. Tras dejar este enclave y entrar por la brecha que tengo a mis espaldas, tendremos el primer rappel solo después de unos cuantos destrepes cuya dificultad de progresión variará según el nivel del agua. En esta ocasión tuvimos que plantearnos varias disyuntivas, pues la ausencia de caudal en esta primera parte había dejado verticales complicadas y algunas marmitas trampa.

Con el objetivo del primer rappel, y dispuesto con todo el equipo, me fui con Pedro y Mariangeles a la búsqueda del resto del equipo que habían decidido equiparse más adelante y ya nos esperaban en la cabecera de la primera vertical.

El primer resalte es el de la piedra encajonada y para afrontarlo opté por un desembagable de 8 con llave peinada. La instalación no estaba en mal estado.

 

Este primer rappel estaba completamente seco.

Mariano se fue adelantando para sondear si el siguiente rappel, el que llaman “el del tobogán”, podría salvarse con esta técnica o el salto o bien descenderse con cuerda.

Aunque había agua suficiente para utilizar el tobogán, instalamos una cuerda y algunos de nuestros compañeros realizaron el descenso de esta manera. Mariano y yo hicimos el tobogán ajustando la caída.

¡Que calentita está el agua!

El siguiente rappel venía a continuación. En esta ocasión, ante la ausencia de caudal empleé la instalación inferior, aprovechando el pasamanos de aproximación ya instalado. Es una cabecera muy cómoda para el instalador pues cuenta con una pequeña repisa donde puedes estar apostado tranquilamente enganchado a una daisy suspendida de la reunión. Como las dos placas están ecualizadas tu seguridad está garantizada al estar suspendido de dos puntos. Opté en esta ocasión por el desembagable Joker Simple para facilitar su recuperación y simplificar la instalación de la cuerda. Permanecí en cabecera con la finalidad de facilitar el acceso a los compañeros y recuperé posteriormente desde el borde de la marmita.

La salida de esta poza, como suele tener siempre agua medio estancada, suele realizarse caminando por el lado. En la salida hay una pequeña marmita de gigante en la que más de uno se realiza una fotografía.

 

A partir de aquí no volveremos a rappelar hasta la parte final, y nos centráremos en sortear caos de bloques, pasillos estrechos y un lecho lleno de cantos rodados. Aunque no había agua se notaba el paso ocasional, pero constante, del líquido elemento por el terreno, observándose barro reciente.

Un breve descanso para una foto y llegamos a “los oscuros”, una de las partes más bellas y misteriosas del cañon, que recuerda a la cueva que en su día fue.

 

Continuamos admirando este sin fin de pasillos, vegetación, paredes estrechas y sinuosas a lo largo de nuestro recorrido. A veces parece un río porque se abre un poco y a veces parece un cañón y los buitres nos van acompañando hasta llegar al siguiente rappel en el que el paisaje comienza a ir cambiando dejando atrás los grandes cortados y las buitreras e imponiéndose el monte bajo, ya coinicidiendo con la surgencia del Bocaleones.

Llegamos a la cabecera del tercer rappel y realizamos un descando para comer y reponer fuerzas. Aunque había agua, no tenía profundidad suficiente para realizar un salto con garantías. Empleamos la intalación del margen izquierdo orográfico y Pedro se encargó de gestionarlo.

El compañero Pedro en su primera instalación barranquista…

A lo largo del camino lamentamos encontrar animales en descomposición, algo muy frecuente en este barranco, debido a que las rapaces no pueden remontar el vuelo una vez caen en la garganta y algunos rumiantes no pueden salir debido a la verticalidad de sus paredes, con apenas posibilidad de escape.

El último rappel-destrepe está muy cerca del anterior.

Es un rappel de a penas metro y medio, pero ante la duda, mejor emplear la cuerda que tener un tobillo escayolado. Tras realizar este último descenso, nos quedaba continuar progresando a través de los pasillos, buscando la surgencia.

Cuando llegamos a la surgencia el paisaje había cambiando completamente y el barranco tenía otro ambiente.

Y finalmente quedaba caminar por el lecho de arroyo, en busca del puente viejo y los coches…

Mi agradecimiento a Mariano, Mariangeles, Pedro y Ángel por las fotos de esta reseña.

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