Garganta Verde inferior (Zahara de la Sierra, Cádiz)

El pasado 12 de febrero participé junto a Montaña Viva en la aventura de realizar el Barranco Garganta Verde, para muchos una de las joyas paisajísticas del entorno natural de la Sierra de Grazalema. En un día de niebla y llovizna constante, el macizo de Zahara con su castillo medieval nos recibía majestuoso invadido por la bruma. Llegamos bastante temprano y nos fuimos a comprobar el caudal del Bocaleones desde el punto de salida, y al parecer los augurios eran favorables a nuestra hazaña. De paso una visual hacia arriba nos permitía reconocer la verticalidad del Barranco Eladio Parodi, actualmente desequipado e impracticable. Coche para arriba, coche para abajo, llegamos al punto de entrada del sendero Garganta Verde, y ya equipados con el traje de delfín, comenzamos un suave descenso contemplando a los buitres y las paredes cuyo final se perdía en el abismo de la parte superior de nuestro descenso.  El mirador de los buitres, el cauce teñido de verde por el musgo, el descenso hacia el centro de la tierra como si fuéramos personajes de un relato de Julio Verne y la formación geológica de La Ermita, comienzo de una aventura llena de imágenes para el recuerdo. La Garganta Verde se trata de un cañón espectacular que merece la pena hacer en cualquier parte del año. Nosotros nos lo encontramos sin aguas vivas, pero con la fortuna de que muchas de sus pozas y badinas estaban repletas de agua, por lo que algún que otro tobogán hicimos.

16602554_10208838012729113_2692003022351763356_o

16602173_10208838012769114_5870199245108936527_o16716080_10208838013809140_2653969944332409045_o 16664989_10208838013969144_632832382074177244_o16722405_10208838014089147_622231147664777548_o¡En el mirador de los buitres!

16700633_10208838015449181_3446401768541760721_oLa Garganta Verde es un sendero de gran belleza, que con el permiso lo puede hacer cualquiera y resulta muy agradable porque desemboca en la formación geológica de gran espectacularidad llamada La Ermita y a partir de ahí comienza un estético cañón que requiere de técnicas de barranquismo.

16665096_10208838013009120_5298001066009855331_o16707455_10208838015369179_7060457932667950572_o 16716086_10208838016129198_8477372853637737955_o 16722481_10208838016329203_6633307194522676305_oLa Ermita (sobran las palabras)

16700277_10208838016289202_5978139802054761881_oGran estalagmita de La Ermita

16716129_10208838017889242_5921852267926096227_oComenzamos el Descenso del Barranco, adentrándonos en la tierra, como si fuéramos la Compañía del Anillo…

16665202_10208838017969244_5047173553628176783_o

16700619_10208838018129248_2733417086130225152_o 16700486_10208838019729288_3624204864838062968_o 16722584_10208838019889292_5013450728421124639_oEl primer rápel, sencillo por no tener presencia de agua. Si hubiera tenido agua corriente, seguramente se hubiera sifonado el paso de la piedra encajonada y habría que haberlo salvado por la instalación de arriba.

Tras el rapel de estreno, nos dirigimos a unos de los momentos más lúdicos, el tobogán del segundo descenso, y por fortuna nos encontramos la poza repleta de agua hasta el filo…

16707703_10208838019849291_136240822772169102_o

La presencia del agua era constante (pero ¡qué fría estaba!), tanto en el descenso como en la microlluvia que nos acompañaba. Superado el tobogán, venía una de las cabeceras más bellas del descenso…

16722476_10208838023049371_723760234866721095_oNano instalando el rapel, que terminaba en una marmita de gran belleza

16665929_10208838021329328_8673226623122291263_o

16700277_10208838023089372_6549938652670634964_oY tras el descenso anterior, una foto en la singular salida de la poza antes de adentrarnos en el interior de la tierra en busca de “Los oscuros” y del Bocaleones…

16665091_10208838023129373_3886362598013135729_o 16715882_10208838024849416_5020148072736110122_o

16664900_10208838031889592_5440750172912775934_oPasos angostos donde no puedes evitar mojarte. Esquinados recovecos donde no sabrías continuar, que formentan la aventura y el ánimo de explorar lugares misteriosos que pocos han visto…

16665261_10208838031929593_3102517042366006300_o

Pasos encajonados que permiten realizar fotos irrepetibles…

16602554_10208838027049471_7982245304307045880_o 16722599_10208838025529433_2577766630685178717_oPasos difíciles que recuerdan la formación subterránea que dio origen al barranco

16715931_10208838024889417_5307182677082641111_oDestrepes singulares que requieren todo nuestra atención para no caernos, porque la roca mojada resbala, resbala y resbala…

16665784_10208838027089472_3373468267030907325_oRapelando antes de llegar a la surgencia del Bocaleones

16665370_10208838034009645_1881080410817162730_o 16587207_10208838033929643_6424483564165200666_o 16707554_10208838033969644_297373341594184860_oCon el Bocaleones, el ambiente del Barranco cambia. En su parte final la Garganta Verde muestra el júbilo de sus aguas cristalinas e incluso la temperatura del líquido elemento se vuelve más afable al ser humano. Me hubiera quedado horas enteras en ese fluir constante de sentimientos acuáticos…

Agradezco una vez más a Montaña Viva, la oportunidad de vivir esta aventura y os emplazo a que consultéis el reportaje original realizado por este gran equipo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *