Travesía integral del Complejo Motillas (Cádiz-Málaga)

El día 3 de septiembre de 2017 un equipo formado por Felipe, Mariano Salas, Paloma, Carolina, Paco Doña, José, Inma y Adrián Macías (yo mismo), realizamos la Travesía integral del Complejo Kárstico Motillas (Cortes de la Frontera), entrando por el Sumidero del Arroyo Ramblazo y finalizando en la entrada de la Cueva del Agua. Se trata de una de las travesías más bellas del Sur de España, junto con la de Hundidero-Gato.

Tras el desayuno en Jimena de la Frontera, localidad próxima a la cueva, nos encaminamos en coche Mariano y yo hasta la pista forestal que después de 6 azarosos kilómetros (estaba fatal) nos llevó al prado de grandes arbustos en el que, a continuación, me véis trasladar equipo desde la zona de sol a la sombra. El día estaba soleado y no especialmente fresco. Nuestros compañeros de Málaga llegaron un poco más tarde de la hora acordada. Una vez que nos equipamos, la aproximación a la entrada de la travesía no quedaba lejos.
Inma realizando la entrada por Ramblazo. Se trata de un corto rappel que te deja en la zona de meadros del arroyo…

Las paredes de este bello y singular recorrido sinuoso, fabricado por el agua, van creando poco a poco la expectación del resto del recorrido…

El efecto del agua se nota en los “hoyuelos” de las paredes y del suelo del meandro inicial…

La primera vertical se trata de un pozo de gran estética. Hacia la mitad dispone de una repisa en la que se puede tomar un poco de resuello y además permite frenar el rappel con el fin de que la cuerda no friccione demasiado. 


José instalando el segundo rappel. Las salidas de estas dos primeras verticales son en péndulo. El descensor escogido por mi en este caso es la Piraña con el fin de realizar el descenso con mayor fluidez, aunque llevo el stop por si fuera necesario.

Carolina a punto de saltar al vacío en la segunda vertical de 30 metros…

Salvados los primero pozos, continua la progresión por este “barranco” subterráneo. Aún quedan los pasamamos, las pozas de agua, los lagos, etc.

A pesar de ser una cueva que no destaca por sus formaciones, a lo largo del recorrido se descubren algunas formas caprichosas que el agua ha ido hilando a lo largo de los siglos…

Dependiendo del sitio, podrás permanecer de pie o no…

Comenzamos el denominado “Paso de la Tabla” que para nuestra suerte no estaba obstruido por el barro…

Las estrecheces continúan…

 

En esta travesía, el neopreno suele ponerse en los lagos finales, por lo que hasta llegar a ellos, las pozas y las marmitas trampa se sortean con pasamanos. Aunque eso no quiere decir que no te mojes durante el recorrido, llegándote el agua  hasta un poco por encima de la rodilla de forma puntual…

Tras este singular rappel, en cuya parte final había guano fresco, tuvimos que volver a arrastrarnos. Esta vez sobre un suave lecho arena.

Y tras el esfuerzo, un pequeño agape en una zona amplia para descansar, reirnos y recuperar fuerzas…

En la parte final de la travesía, correspondiente a las galerías de la Cueva del Agua, algunos optamos por ponernos el neopreno antes de lo habitual, pues en uno de los lagos el cable de acero de un pasamanos ‘en volao’ no estaba y pasarlo hubiera requerido un esfuerzo extra. Mi compañera Inma, Paco y Mariano optaron por prealizar el pasamanos, yo en cambio me dí el primer chapuzón del día.

Uno de los grandes lagos de la Cueva del Agua. ¡Qué fría estaba!

El “Sifón de las Hojas” sin agua…

Uno de los últimos rappeles antes de la salida…

Paloma en el túnel excavado por el agua durante años y años…

Progresando por los últimos resaltes antes de la salida. Este lago estaba debajo de un paso precario mediante un pasamanos con una sola cuerda, instalado en la pared de la derecha de la foto.

A este pasamanos se accede después de un breve rappel. Cuenta con una sola cuerda y unas presas de clavo que tienes que ir pisando para ir al otro extremo. El paso debe tener unos 15 metros. La progresión se facilita por la inclinación favorable de la pared.

Finalmente llegamos a la salida de la travesía por la entrada de la Cueva del Agua. Para completar el recorrido empleamos unas 6 horas.

Nos esperaba un recorrido por el monte, remontando todo el descenso, bajo un solo abrasador…

Aprovecho para agradecer la cesión de las fotos de esta reseña a mis compañeros de travesía Mariano Salas y Paco Doña.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *